Ahora Jaén lo Primero

martes, 23 de enero de 2007

¿Qué nos preocupa del “botellón”?

Desgraciadamente, sólo preocupa a las administraciones el tema del botellón cuando algún afectado mueve ficha. Cuando los vecinos se quejan del ruido, de la suciedad... es cuando el tema sale al escenario. El fenómeno del botellón merece un análisis de la sociedad en la que vivimos, los hábitos que cultivamos los mayores y cómo los interpretan los jóvenes. Posiblemente, el botellón en sí como forma de relación no es más que una actualizada imitación de lo que desde generaciones venimos haciendo, cañas, tapas, copas, terrazas, la calle, amigos... El fenómeno social del botellón no sería problema para algunos si desde el principio se hubiese apostado por conducirlo, por normalizarlo, por incluirlo entre las alternativas de ocio para los jóvenes de nuestra ciudad.

Los jóvenes deben aprender las reglas de convivencia entre vecinos y practicarlas, pero es cierto que los jóvenes con actos como el botellón están disfrutando de nuestro clima, de nuestras peculiaridades en las relaciones humanas, de nuestra idiosincrasia..., el fenómeno del botellón va más allá del consumo irresponsable de alcohol.

Plantear alternativas de ocio nocturno, quizá no elimine la peráctica del botellón, pero hoy en día, los jóvenes tendrían alternativas a las noches del fin de semana, podrían diversificar sus actividades en sus noches de ocio. Los jóvenes harían un día botellón, otro jugarían al paddel y otro acudirían a una actuación musical. Al final, el consumo de alcohol sería menor y seguro que se haría de forma más responsable. Si esa apuesta se hubiese hecho desde el principio, habría un lugar habilitado para el botellón, con contenedores, servicios, lejos de los vecinos a los que molestar, con medios de transportes diseñados para esa evento en cuanto a horarios, precios recorridos...

Nunca es tarde si la dicha es buena, hagámoslo, sentémos a todas las administraciones, jóvenes empresarios y vecinos, busquemos y acondicionemos un rincón en nuestro entorno, donde nuestros jóvenes se sientan bien, celebren su botellón, no molesten, no corran riesgos en sus desplazamientos, planteemos alternativas para diversificar las noches del fin de semana. Pero no olvidemos tampoco que en paralelo, es fundamental hacer campañas para el consumo responsable de alcohol y para eliminar el alcohol del botellón.

1 Comentarios:

A las 26 de enero de 2007 a las 13:13, Anonymous Anónimo dijo...

Ole! Por fin unas propuestas sobre la movida que no criminalizan a la juventud. Los jovenes jienenses estamos en contra de la Ley Antibotellon y a favor de medidas que palien sus efectos en la convivencia, y sobre todo contra el garrafon en bares y discotecas y contra limites abusivos en la admisión en locales de copas.
Espero que no nos defraude.

 

Publicar un comentario

<< Inicio